Nombre: Estadio José Manuel Moreno
En Carlos Casares, a metros del campo y los silos, el Estadio Ofelia Rosenzuaig es mucho más que una tribuna: es la casa de Agropecuario y el punto de encuentro de la ciudad. Los sábados y domingos el barrio se mueve hacia allí, con mate, camiseta y esa ansiedad linda de ver al Sojero en su lugar en el mundo.
Lleva el nombre de Ofelia Rosenzuaig, un homenaje familiar que explica la identidad del club: un proyecto nacido cerca del trabajo rural y empujado por su gente. La cancha es cercana, el viento de la llanura corre sin pedir permiso y el equipo suele hacer valer la localía; al visitante le cuesta acomodarse y el aplauso baja cerquita del césped.
Alrededor late un predio que crece: canchas auxiliares, pibes que sueñan, utileros que no aflojan y un vestuario que guarda historias de ascensos y noches intensas. No es un coloso de cemento, pero cada partido deja postales que se quedan: el grito del gol, la bocina de fondo y esa sensación de que, pase lo que pase, en el Ofelia siempre se vuelve a empezar.